
Los seres humanos somos 80% visuales. Lo que significa que procesamos y retenemos visualmente mucho mejor que cualquier otro tipo de información.
Las imágenes nos provocan emociones que pueden influir en nuestras decisiones, y esto es lo algo que tuvimos muy presente al diseñar un proyecto de reforma y decoración de un piso para alquilar.
Aplicamos una estrategia basada en el poder de la comunicación visual para influir en la decisión del cliente.
Primero saber qué tipo de cliente queremos, vacacional, estudiantes, familia, parejas , etc.
Luego nos enfocamos en definir el cliente ideal.
¿Quién viviría en ese espacio?
¿Qué necesidades y deseos tendría?
Esto nos permitió tomar decisiones sobre la distribución de los espacios,
definir los materiales y la paleta de colores a utilizar.
Para la decoración se tuvo en cuenta cada mueble, cada alfombra, todos los
detalles fueron seleccionados para crear una experiencia visual que conectara con el cliente y lo invitara a imaginarse viviendo en ese hogar.
La emoción fue nuestra guía, queríamos que el cliente no solo viera un piso,
sino que sintiera el deseo de vivir en él. Y lo logramos.
Solo dos visitas bastaron para una de las personas se viera a sí misma en ese espacio.
Para nosotros, fue la confirmación de que el concepto visual, cuando se aplica con intención y sensibilidad Funciona.